Bueno, mi nombre es Jorge Molina, soy egresado de la Escuela de Ciencias de la Comunicación.
Estudié primero en la Facultad de Medicina. Allí pertenecí a un grupo que se llamó Grupo Político, Movimiento Estudiantil de Medicina (MEM). Solo estuve tres años; en 1984 hubo una invasión a la universidad por parte de las Fuerzas Armadas y nos amenazaron con que no podíamos seguir estudiando.
En el MEM, conocí a Servio Eduardo Suárez, quien era de la Escuela de Ciencias de la Comunicación y formaba parte de la Asociación de Estudiantes de Comunicación. Él siempre me dijo que debía venir a estudiar a la escuela. De adolescente, mi abuela me consiguió un trabajo de vacacionista limpiando pisos en una radio llamada Moderna.
Cuando me fui de la facultad, usaba el pelo largo, barba, pantalón acampanado, alto; "era un hippie". Por la amenaza de no volver a estudiar, cambié completamente mi apariencia, esperé un año, y en 1985 estudié Publicidad, Mercadotecnia y Publicidad en el INTECAP.
En el 86, regresé y me reinscribí en la universidad, "ya completamente cambiado, pelo corto, sin barba, un poquito más gordo", y me inscribí en la Escuela de Comunicación. Tuve la suerte de poder llevar una segunda carrera ese año: un diplomado de Cine y Televisión, que duraba tres años.
Así, en el 89, fui de la primera promoción de productores de Cine y Televisión aquí en la escuela, y ese año también cerré la carrera de Locución. No me gradué inmediatamente porque, gracias a la carrera de Cine y Televisión, me dieron una beca para ir a estudiar a Cuba. Estudié nueve meses de producción cinematográfica de cortometrajes; me pagaron absolutamente todo, excepto mi boleto de ida a México y de regreso de México. Esto fue cortesía de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la USAC y de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de Cuba.
Al volver, terminé la carrera de locución, seguí la licenciatura y la obtuve también.
Trayectoria Profesional y Rol de Productor
Jorge Molina: Desde que regresé, pude trabajar en el medio. He sido productor de televisión y de radio desde 1989 hasta la fecha, lo que suma 36 años dedicados a esto, produciendo en diferentes radios y canales.
Entrevistador: → ¿Como cuáles más o menos?
Jorge Molina: Fui productor de un programa de televisión en Canal 13 que se llamó Barriletes, un programa para niños que yo escribí y dirigí. Fue de finales del 89 a 1995.
Entrevistador: → Muy bueno, yo lo vi. Yo nací en el 85, yo tenía 10. Lo viste bastante tiempo.
Jorge Molina: Después, me llamaron de Z Comunicaciones, una de las mejores productoras de televisión en Guatemala en ese entonces, para dirigir un programa de política con José Eduardo Zarco, llamado Temas de Noche, que se transmitía en Canal 3.
Luego, Sergio Alcázar me llamó para que dirigiera el Canal 25, un canal de música que querían convertir en un canal de noticias. Aunque Sergio perdió el canal, él me dejó trabajando como productor en Radio Corporación Nacional. Estando ahí, él me empezó a introducir en el periodismo deportivo y las transmisiones. Estaba por nacer La Red Deportiva, y él necesitaba gente que conociera de deportes. Como yo había jugado béisbol y baloncesto de joven, me quiso llevar como narrador deportivo de disciplinas que no fueran fútbol.
Así me empecé a dar a conocer como controlista deportivo, aunque mi trabajo real en todos los lugares ha sido de productor, pero también actúo como periodista deportivo desde entonces.
Entrevistador: → Si no estoy mal, yo me recuerdo haberlo escuchado hace mucho, porque mi papá también escuchaba mucho programa de radio y todo, y sí, también le he seguido la pista un poquito, así a lo lejos me recuerdo, pero sí.
Jorge Molina: Sí, estuve ahí del 97 al 2001, precisamente.
En el 2001, me contratan de Radio Grupo Alias. Me cambié a Radio Punto el 1 de noviembre de ese año, donde estuve casi cuatro años, como productor de radio y relator deportivo. De ahí me pasé a Radio 10 como productor, jefe de deportes y productor de la radio.
Luego, de Radio 10 me llaman de vuelta a los canales para producir un programa de deportes llamado Teledeporte, conducido por Juan Sanasi. Fui productor de Teledeporte durante cuatro años, integrándome también a las transmisiones deportivas, jugando siempre el doble rol de productor y presentador/narrador.
Entrevistador: → Sí, yo lo vi también cuando presentaban noticias de deportes.
Jorge Molina: Presentaba noticias deportivas y transmisiones deportivas. Me integré a equipos de producción para eventos como la Vuelta Ciclística, Juegos Centroamericanos, Centroamericanos del Caribe, Panamericanos y Juegos Olímpicos.
Logros Notables en Periodismo Deportivo
Jorge Molina: Tengo la dicha de haber sido el primero en narrar un evento del ciclo olímpico en vivo para Guatemala, que fue en Sídney 2000, Australia. Fue el tiro con armas de caza con el tirador guatemalteco Atila Solty.
Antes, existían coberturas, pero no se tenía la tecnología para transmitir en vivo. Sergio Alcázar me envió a Australia, diciéndome: "vas a transmitir en vivo. No sé cómo le vas a hacer, pero vas a transmitir en vivo". Tuve que comprar un teléfono celular en España. Fue una sensación en Guatemala.
También narré el primer partido de una selección de fútbol de Guatemala que clasificara a un mundial: el Fútbol Sala. Quedamos campeones de CONCACAF esa noche en el domo de la zona 13, en el año 2004. También estuve en cancha en la primera selección de fútbol once que clasificó a un mundial (la que fue a Colombia).
Me retiré en febrero del año 2023 de la producción de televisión y el periodismo deportivo.
Proyectos Actuales
Jorge Molina: Desde 2009, tengo una empresa llamada Gran Jaguar Producciones, con la que hacemos cine, televisión y montamos espectáculos. Me iba a dedicar solo a eso, pero me llamaron de la gente que había recién ganado las elecciones en octubre de 2023 para que les apoyara en su proyecto de comunicación social, sobre todo con la Dirección General de Radio, Televisión y Televisión Nacional. Y ahí estoy, desde esa época hasta ahora.
Entrevistador: → ¿Alguna anécdota graciosa que nos pudiera comentar, ya sea que le haya pasado aquí en la escuela o en alguna de sus trabajos?
Jorge Molina: Una graciosa ocurrió cuando me llamaron para dar clases de producción audiovisual en la escuela. Fui recibido por dos docentes que no sabían de producción. Uno le dijo al salón: "pues miren, como no se encuentran docentes que sepan de cine y de televisión, les traemos, aunque sea un narrador de fútbol".
Entrevistador: → O sea que como que le estaban haciendo de menos.
Jorge Molina: Sí, la verdad que sí, pero algunos de los alumnos sí sabían a qué me dedicaba yo y él quedó mal.
Gracias a la producción y al periodismo deportivo, he logrado conocer muchísimos lugares. Conozco 40 países, he estado en los cinco continentes. Hago lo que me gusta y me divierto haciéndolo. Me encanta hacer cine, televisión y producir para radio.
Entrevistador: → También ha participado, yo también lo he visto si no estoy mal, pero ha participado en el comité de huelga en la comparsa.
Jorge Molina: Sí, soy huelguero desde Patojo. Mi papá me llevaba a ver el desfile bufo. Participé en la Huelga de Dolores desde que entré a la universidad en Medicina en el 82, y luego desde que vine a la escuela en el 86.
Tengo el honor de pertenecer a la comparsa centenaria y vitalicia de la universidad. Estuvimos 25 años participando como grupo huelguero, luchando por cambiar la historia de una universidad que se estaba volviendo conformista y no combativa, ni del lado del pueblo.
Tuvimos la dicha de, como grupo, tomar el edificio de Bienestar Estudiantil (que estaba vacío) hasta que se lo dieron a la escuela. Esto fue porque éramos 50 personas asignadas a aulas de 25 en el EFPEM. A pesar de que otros estudiantes (hoy docentes) intentaron sacarnos, tomamos el edificio. El edificio de Bienestar Estudiantil, el estudio de radio y el estudio de televisión existen gracias a ese movimiento beligerante y valiente que luchó por el bienestar del estudiantado.
Entrevistador: → Es decir, la Escuela de Ciencias de la Comunicación tiene dos edificios gracias a esa iniciativa. Si no, seguiríamos allá, metidos en el EFPEM. Sí. ¿Y cómo llegaron los estudios? Cuéntame, más o menos, si has sabido cómo han surgido los estudios, el de radio, el de televisión.
Jorge Molina: El de radio surge porque precisamente ahí pusimos unas bocinas durante la toma del edificio, hasta que nos cortaron la luz y el agua. Esa aula se quedó con las bocinas, y se convirtió en un pequeño radio periódico de 15 minutos que se transmitía con altoparlantes y un circuito cerrado para la escuela.
Después, cuando regresé de Cuba, el director Carlos Interiano me dijo que teníamos que poner un estudio de televisión. Empezó con un aula, una cámara VHS, y dos VHS para editar. Posteriormente, gente capaz propuso la construcción de un estudio, pero lo que instalaron fue un estudio de transmisión, no de grabación de televisión, porque estaban mal asesorados.
Filosofía como Docente y Experiencias Personales
Jorge Molina: Yo nunca he sido catedrático titular, siempre he sido interino, porque no me gusta amarrarme a directivas. Yo prefiero seguir con mi conciencia tranquila, sin entregar mis intereses a nadie, sin sobarle la leva a nadie. Si quieren que dé clases, doy. Si no, me puedo ir, pues doy clases en universidades privadas también.
Entrevistador: → Sí, o sea, yo lo admiro bastante por eso y siempre, como le digo, pues yo lo miraba así, o sea, se le veía bastante contento y conforme, siempre conforme y todo. Siempre se le veía disfrutando su trabajo. ¿Qué más le podría preguntarle? ¿Alguna anécdota de su niñez que nos pudiera contar? Si fuera tan amable.
Jorge Molina: Mi niñez. Era muy travieso. Quizás lo que más recuerdo es que en los 70s, era prohibido tener libros en casa. A mi casa llegaban a catear a cada poco; trataban de guerrillero a mi papá simplemente porque le gustaba la novela y leer mucho. Mi padre llegó adolescente siendo analfabeto, y cuando aprendió a leer se encantó con las novelas.
Cuando había manifestaciones, éramos los primeros en estar con mi papá. Siempre salíamos a manifestar. Éramos de los más combativos cuando subieron el pasaje de 5 a 10 centavos.
Entrevistador: → Pero digamos que soy tímido y si querés una anécdota que no debiera de contar, pero como ya no estoy ahí la cuento.
Jorge Molina: El fútbol no me gusta.
Entrevistador: → jajajajajajajaja, Pero era lo que le tocaba. Es trabajo.
No debes aprender a diferenciar en lo que te gusta hacer y también las necesidades que tienes que cumplir.
Jorge Molina: Una vez, Sergio Alcázar me dijo: "o te metes a narrar fútbol." Me pagó el curso de entrenadores de fútbol. Le dije que no lo entendía, que no me cabía en la cabeza cómo 22 personas corrían detrás de una pelota. Él me dijo que no me preocupara, me consiguió el curso de entrenadores, hice el curso 1 y 2. Lo aprendí, no por gusto, sino por entendimiento.
Entrevistador: → Porque su mola para usted era el béisbol.
Jorge Molina: Exactamente. El béisbol, el ciclismo y el deporte olímpico me encantan. El deporte olímpico me fascina, lo entiendo bien y me encantaba narrarlo, aunque sé que no es del gusto de la mayoría de la gente en Guatemala.
Entrevistador: → ¿Y algún estudiante que haya sido que haya estado usted orgulloso que haya estudiado en la escuela?
Jorge Molina: Josué Morales, el hombre de las mil voces. Fuimos compañeros, pero él se fue de la escuela. Regresé a dar clases y me tocó ser su docente en el último curso que le faltaba. Fui muy disciplinado y yo lo admiraba enormemente por su eterna capacidad.
Entrevistador: → Él me dio periodismo radiofónico cuando estábamos algo virtuales o pero si es muy bueno nos dio unas clases muy muy buenas y algún no sé si eso también lo voy a poner pero algún catedrático que haya tenido algún disgusto no...
Jorge Molina: Disgusto no. Siempre fui rebelde, pero incluso coseché una muy buena amistad con Jairo Alarcón. Jairo es el tipo de docente al que le gusta que le debatas, y yo no me dejaba; siempre fui contestón. Recuerdo que entraba a la clase y decía: "Dios no existe".
Entrevistador: → exacto mi esposa me contaba mucho que si usted le intentaba debatir de eso huy...
Jorge Molina: Pero era bonito. Una vez se terminó riendo conmigo porque entramos en un debate sobre si Dios existía, y terminamos platicando. También le aprendí muchísimo a Antonio Almorza. Él era un gran comunicador (actor, cantante). Nos metíamos a discusiones sobre locución. Yo le decía: "la locución ya no es solo así, ahora es un poco más," y él respondía: "no, no, no, esos no son locutores, son habladores". Fui muy respetuoso de mis docentes y de la autoridad, pero eso no quiere decir que me quedara con la boca callada.
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