Villa Nueva: día de muertos y 260 años de tradición

 

Villa Nueva, ubicado al sur del departamento de Guatemala, posee una de las tradiciones más arraigadas y coloridas del país. Lleno de máscaras, música, múltiples colores y multitudes que celebran. El Convite de los Fieros –conocido como desfile de fieros- es mucho más que una fiesta: es identidad, memoria y comunidad

“Mantener viva una costumbre que ya supera los doscientos años habla del amor y orgullo que sentimos por nuestro pueblo y por nuestras costumbres”, manifestó Mynor Morales Zurita, alcalde del municipio.

Origen e historia

Historiadores coinciden en que el convite tiene raíces que se remontan al siglo XVIII, cuando pobladores de la región ya practicaban esta manifestación cultural. Algunos señalan su surgimiento en 1762 como parte de los festejos del Día de Todos los Santos.

Esta tradición fue declarada oficialmente como Patrimonio Cultural Intangible de la Nación en 2005, mediante el Acuerdo Ministerial 642-2005.

El desfile busca mezclar sátira –principalmente hacia los españoles durante la colonia- y un ritual para ahuyentar malos espíritus durante la festividad de los muertos.

Los fieros hoy

Cada mañana del 1 de noviembre arranca en el Parque Central de Villa Nueva. Desde las primeras horas, grupos de “fieros o enmascarados” con disfraces elaborados, máscaras y coreografías recorren las avenidas principales del municipio.

Los participantes representan personajes de la vida cotidiana, de la cultura popular o de la sátira social, y se acompañan de música, marimbas, orquestas o sistemas de audio.




Juan Rodríguez, quién ha participado durante al menos dos décadas del desfile expresa que el apoyo de los locales y visitantes hace de la fiesta algo especial: “No importan el cansancio ni el calor, lo importante es bailar” expresó.

La infaltable chicha –bebida espirituosa tradicional – es parte esencial del desfile, incluso existe un lema local: “No hay fieros sin chicha, ni chicha sin fieros”.

Significado para los villanovanos

Morales Zurita indicó que el desfile de los fieros es una actividad que une familias villanovanas y que recuerda las raíces del pueblo: “Más que un desfile, se ha convertido en un punto de encuentro para la comunidad”.


Para la gente de Villa Nueva, este convite significa pertenencia: “ser fiero es ser villanovano”, han manifestado las autoridades locales.

Generaciones enteras de familias se preparan con meses de anticipación para diseñar disfraces, ensayar pasos y mantenerse fieles a la tradición.

“Yo sirvo a mi comunidad de diferentes maneras y disfruto participando del desfile porque me recuerda a donde pertenezco”, expresó Oscar Mazariegos, quién también sirve a la comunidad villanovana como bombero voluntario.



Además, reúne a miles de espectadores: un fuerte impulso para la economía local, el comercio y la visibilidad de la cultura municipal.

Retos y evolución

La pandemia puso una pausa –en el mundo entero- en 2020 y 2021 al tradicional desfile. Sin embargo, la tradición no desapareció: hubo participaciones espontáneas que mostraron su resiliencia.

Hoy, el evento sigue evolucionando: disfraces más sofisticados, mayor participación de grupos, cobertura y adaptación a nuevas dinámicas sociales y tecnológicas. Pero mantiene su esencia original: alegría, sátira, comunidad.

Al final

El desfile de los fieros de Villa Nueva no es solo una fecha en el calendario. Sino es un testigo vivo de una tradición de más de dos siglos que ha sabido reinventarse sin perder su sabor popular. Cada disfraz, cada paso, cada nota de marimba es un recordatorio de que la cultura local sigue viva, latente y celebrada. Y para los villanovanos –y visitantes- se convierte en un motivo de orgullo, identidad y fiesta. 




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